Y miento como muchos...


Vaya regusto por la imagen ampliada, por la hipérbole de la identidad. Vamos detrás de nuestra sobreexposición. Si no, no estamos, no somos, no existimos. Todos saben que los políticos -ahora asesorados por profesionales de la imagen-  se acicalan todo lo que haga falta y más, con tal de ganar, de quedarse, de permanecer. Antes o después, entonces, llegan los escándalos, los gritos, los carteles con letras inmensas que hacen de la ciudad el mismo texto aburrido por repetitivo.  Y la estridencia da lugar al desbordamiento de sus yoes, tan de ellos,  tan pisándonos los talones. Mejor ser un vertido tóxico, un estallido de las posibilidades, un recordar que podemos y debemos exagerarnos, antes de que llegue el olvido -ése que todos necesitamos en ocasiones para continuar con el siguiente cartel. Me sorprendo dedicándole unas palabras a estrategias de marketing planificadas con rigor por unos cuantos que saben el valor del desbordamiento. Quizá porque todos de alguna manera necesitamos ampliarnos alguna vez.


 
 
 
 
 
 
 PASADOS INCUBADOS, PRESENTES EN CUBOS
 
 





Comentarios

Jose Javier ha dicho que…
es así...pero como decía Neruda: "hay espejos que debieran haber llorado de espanto" y sin embargo, no sólo no lloran, sino que se regodean....
qué nos queda amiga?
el no-topos?
la dilución del ser?
la total apatía del ser o no ser?
jose....