La pizarra


Reconozco mi debilidad por el cine sencillo, directo, discreto en recursos aunque no en sentidos ni en significados. Las grandes superproducciones son de otro mundo. No sé bien por qué, me gusta el cine que habla tanto de su riqueza visual y cultural como de su limitación económica. Le temo al populismo, y quizá este cine suele acercarse al otro -pueblo, gente, personas- sin mediación ideológica alienante, sin políticas del compromiso al uso del político al uso; sin comprometer la ética y denunciando -sin muchas explosiones- las carencias que vamos siendo. No importa el talante de la carencia puesto que en estas películas no suele haber regodeo ante ella. "La pizarra" (2000, Irán-Italia) de Samira Makhmalbaf, hace que mi gusto y debilidad ante un cine especial se espabile. No puede uno adormecerse incluso ante  lo que nos hace pensar y sentir. Quizá porque no pretende aleccionar, aunque su mensaje esté mediado por la necesidad vital de la educación para reafirmar la identidad del otro, tan  llena de minas o bombas, tan cercado por las montañas y el olvido. Sólo son una cámara y una pizarra que, como en todo, necesitan que alguien las cargue para que comience la escritura; y con ella, la posibilidad de que otros puedan leer allí donde casi nadie sabe que estamos.

Comentarios

maria candel ha dicho que…
Hola Diana, soy Maria la mamá de tu alumna Isabel Puerta, me hablaron de tu blog y me ha gustado mucho conocer tu trabajo. Te felicito por tus interesantes y muy bien documentadas opiniones sobre cine.
Un fuerte abrazo desde Caracas.
Galaques ha dicho que…
Hola, María: muchísimas gracias por tu amable comentario y tus consideraciones.
Debo decir que tu trabajo me parece interesante y hermoso. Me encanta...
En esta quincalla siempre serás bienvenida y, espero, bien servida.
Un fuerte abrazo.