Ecos del desencuentro: Sobre la novela "Deseando amar" de Liu Yichang







Acaba de publicarse la primera traducción al español de la novela “Deseando amar” (Edit. Chindia Plataforma, 2013) del escritor chino Liu Yichang (Shanghái, 1918)[1]. Algunos, quizá, ya habrán reconocido en este título el mismo nombre del exitoso filme del director chino Won Kar-wai, estrenado en el año 2000. En efecto, la novela de Yichang se inicia en español con la consiguiente muletilla “La novela que inspiró In the mood for love”, uniendo así su andadura a la del filme.



Esta estrategia comercial si bien, por un lado, atrae a los amantes del filme (como fue mi caso), por el otro, puede que opaque a la novela ante el merecido prestigio de éste. No olvidamos, además, que en su siguiente filme, 2046 (2004) Kar-wai repitió con Yichang al inspirarse en su novela “The drunkard” (Jiutu, 1963) considerada la primera obra que emplea el flujo de conciencia de los personajes en la novela moderna china. Por estas razones, me interesa la novela de Yichang no como el “origen” del filme -que, por cierto, se distancia de éste- sino fundamentalmente como obra narrativa autónoma, con su apuesta singular para retratar el extravío existencial y el complejo mundo interior de sus dos personajes protagonistas. Para ello bajaré de tono, entonces, el hecho de que “Deseando amar” ofrece pistas resbaladizas para “ver” el filme, y lo aumentaré, en cambio, alrededor de la singularidad de sus aportes

                                                     Ilustración de Matthew Woodson


La novela “Duidao” (título original) de Liu Yichang se publicó en 1972; fue traducida al inglés en 1988 como “Intersection”[2] y, luego, al francés en el 2003 como “Tête-bêche[3].  Esta modesta presencia editorial contrasta tanto con la vistosidad del referente fílmico[4] como con la propia figura de su autor en nuestros predios culturales, puesto que Yichang es un reconocido escritor, periodista editor y traductor de literatura occidental en China. Acaso la consecuencia más inmediata de esta situación sea que hoy por hoy nos resulten mucho más familiares las novelas basadas en la técnica del fluir de la conciencia y el monólogo interior de lo que fue esta experiencia estética para los lectores de los años 70, época en la que la novela experimental entraba de lleno y marcaba la modernidad literaria en China. De cualquier manera, el carácter experimental de “Deseando amar” resulta hoy por hoy de una estupenda sencillez y de una candidez intemporal. 

Alternando las historias de Chunyu Bai y A Xing, respectivamente, el narrador nos propone un viaje y un juego. El viaje consiste acompañar a los protagonistas durante el paseo que ambos realizan en un día y por separado por las calles de Mongkok, en la península de Kowloon en Hong Kong. Deambular ante vitrinas, carteles de cines o bares con libertad y sin rumbo fijo de entrada nos introduce en una de las virtudes y características del texto: el viaje como retorno o proyección de la vida propia, del deseo, de los recuerdos. 



La urbe se desnuda en dos sentidos, por un lado tanto Chunyu Bai y A Xing A Xing dan cuenta de los excesos de la modernidad citadina: otrora lugar acogedor y ahora una urbe que “crece hacia arriba” dominada por la especulación inmobiliaria y el aumento de los atracos y la violencia. Y, acaso como crítica a esa modernidad de la década de los 70, el narrador nos cuenta uno de sus (d)efectos:  esta ciudad también desnuda a sus transeúntes. Sus carteles de cine, sus rascacielos, sus atropellos viales, etc., son pantallas en las que Chunyu Bai y A Xing proyectan sus recuerdos y ensoñaciones; de este modo Yichang nos coloca en el centro de su apuesta narrativa: la paradoja de existir en la medida en que evadimos el presente. El callejeo inicial se traduce en un recorrido hacia el mundo en paralelo de ambos personajes cada vez más enraizados en ese casi obsesivo gesto de evadirse.

Ahora bien, Yichang nos propone jugar para comprender la dimensión de este extravío localizado. Y creo lo hace en tres niveles relevantes.




El primer nivel estaría en la insistente presencia del relato alternado. Iremos conociendo a Chunyu Bai y A Xing en la medida ambas historias se oponen: él hombre de cincuenta años, económicamente estable, ex corredor de bolsa, separado, con un hijo distanciado. Ella, una adolescente, unos 15 años, sin estudios y pobre. Mientras Chunyu Bai deambula y reconstruye su vida a lo largo de los últimos casi 40 años, ella, por el contrario, se proyecta y complace colocando su imaginación sobre las vidas y amores de mujeres (actrices, cantantes, casadas) ricas y famosas.



El segundo nivel del juego propuesto por Yichang radica en plantear el permanente intento de que ambos personajes se encuentren. Es decir, ellos deambulan ante las mismas vidrieras de maniquíes o joyas; observan el atropello de una mujer o escuchan a lo lejos la misma música proveniente de la tienda de discos. Yichang aumenta el nivel de las casualidades del extravío, incluso, entre cada apartado del texto:
                                                                        4
“A Xing se desvistió y se observó minuciosamente en el espejo, con los ojos abiertos como platos
                                                                 5
Con la mirada fija en su imagen, Chunyu Bai veía su rostro surcado de arrugas y su cabello cada vez más blanco” (p. 33)

También en ambos relatos habrá repeticiones, acumulaciones de hechos, listados de escenas como si la novela intentara colapsar la mirada de los protagonistas en permanente fuga. El delirio de A Xing no sólo es el de representarse eróticamente, por ejemplo, sino también el de reproducirse:

Aunque las estrellas de la canción gana más que las actrices, éstas tienen más admiradores –pensaba A Xing- Las películas se proyectan en diez barrios simultáneamente ¡y en más de cien salas a la vez!”
Veía diez imágenes de ella misma.
Veía cien imágenes de ella misma. (p. 65)

Como la figura tête-bêche o capicúa en español; término filatélico que explica: “la situación en que se encuentran dos sellos contiguos sin separar consistente en presentar uno su imagen al derecho y otro su imagen al revés”[5]— ambos personajes son alternativamente la continuación del otro tanto como su opuesto. En este recorrido entre espejos, pantallas y vidrieras surge, además, la mirada propia hacia el pasado o el futuro como ecos recíprocos. El desencuentro es el precio de estas coincidencias y vínculos (im)posibles.



El último nivel de juego apunta a todo el diseño de la novela que, como en una caja de resonancia perfecta reproduce la dinámica continuidad/oposición: el único encuentro es el del cine; antes de este episodio los personajes están entregados a sus divagaciones; después, en cambio, ellos deben enfrentarse a la realidad.  Ella ante la obligación de trabajar para sobrevivir y él ante las dudas sobre los verdaderos logros del capitalismo y la modernidad.

En esta novela breve y de rápida lectura —sorprende su alto precio en el mercado—Yichang condena a sus personajes a vivir fuera del tiempo presente   como cuestionamiento de los (d)efectos de la modernización urbana de los años 70.  Ahora bien, a la luz de hoy, “Deseando amar” funciona como una metáfora efectiva con toques de ingenuidad sobre el descentramiento personal en una sociedad individualista, desde una estética que no por conocida pierde ingenio; antes bien, gana en reflexión sobre el devenir angustioso de la existencia enredado en una hiper-reproducción de su propia imagen sin límites y sometido al (auto)engaño; pareciera, al fin y al cabo,  que la realidad siempre estará al acecho aunque ella misma sea otro eco del desencuentro. 

                                   Ilustración basada en el filme.                                  http://athinblackline.wordpress.com/author/alienfootprints/





[1] Según el crítico Hsiu-Chuang Deppman, Yichnag escogió ese nombre a partir del término filatélico. Veáse Adapted for the Screen: The Cultural Politics of Modern Chinese Fiction and Film” University of Hawaii Press, 2010. Y, además,   http://contemporary_chinese_culture.academic.ru/468/Liu_Yichang
[2]Cfr.Revista Renditions. A Chinese-English Traslation Magazine. 1988. Traducción de Nancy Li. http://www.cuhk.edu.hk/rct/renditions/index.html http://www.cuhk.edu.hk/rct/pdf/e_outputs/b2930/v29&30P084.pdf
[3] Traducción de Pascale Wei-Guinot
[4] Sobre un estudio comparativo entre la novela y el filme, véase el libro de Hsiu-Chuang Deppman: “Adapted for the Screen: The Cultural Politics of Modern Chinese Fiction and Film” University of Hawaii Press, 2010.

[5] Véase Diccionario de Filatelia: http://www.filateliaaguilar.com/ponframes.php3?URL=diccionario.php3
[6] Según el crítico Hsiu-Chuang Deppman, Yichnag escogió ese nombre a partir del término filatélico. Veáse Adapted for the Screen: The Cultural Politics of Modern Chinese Fiction and Film” University of Hawaii Press, 2010. Y, además,   http://contemporary_chinese_culture.academic.ru/468/Liu_Yichang
[7]Cfr.Revista Renditions. A Chinese-English Traslation Magazine. 1988. Traducción de Nancy Li. http://www.cuhk.edu.hk/rct/renditions/index.html http://www.cuhk.edu.hk/rct/pdf/e_outputs/b2930/v29&30P084.pdf
[8] Traducción de Pascale Wei-Guinot
[9] Sobre un estudio comparativo entre la novela y el filme, véase el libro de Hsiu-Chuang Deppman: “Adapted for the Screen: The Cultural Politics of Modern Chinese Fiction and Film” University of Hawaii Press, 2010.

[10] Véase Diccionario de Filatelia: http://www.filateliaaguilar.com/ponframes.php3?URL=diccionario.php3










Comentarios

maria candel ha dicho que…
Feliz Día del Libro, querida Diana.

Besos
Galaques (Diana Medina) ha dicho que…
¡Feliz día, querida María! Por uno de los muchos sitios donde nos vemos y tenemos una cita siempre abierta.
Un fuerte abrazo.